En sus investigaciones dentro de la corriente psicológica que defiende el poder de las creencias, Carol Dweck, nos muestra que las creencias pueden tener profundos efectos en el individuo.
La autora comenzó observando cómo sus alumnos afrontan las dificultades y, tras veinte años de investigación, ha demostrado que el punto de vista que adoptas para ti mismo afecta profundamente a la forma en que llevas tu vida.
Nos habla de dos mentalidades,
Mentalidad fija, se basa en la creencia de que las cualidades personales son inamovibles y el individuo tiene la necesidad de validarse a uno mismo constantemente. Rige el deseo de parecer inteligente y por lo tanto tiene a
- evitar los retos,
- ante cualquier obstáculo su reacción en ponerse a la defensiva o abandonar,
- ve el esfuerzo como algo infructuoso, o peor aún,
- ignora los comentarios negativos útiles,
- ve el éxito ajeno como una amenaza.
Como resultado, pueden llegar pronto a un nivel alto, pero quedarse por debajo de su potencial.
Mentalidad de crecimiento, se basa en la creencia de que las cualidades básicas son algo que puedes cambiar y cultivar por medio de la dedicación y la experiencia. Rige el deseo de aprender y por tanto tiene a
- acoger los retos, la búsqueda de la autosuperación,
- perseverar frente a las adversidades, convertir los contratiempos de la vida en éxitos futuros,
- ver el esfuerzo como un camino a la maestría,
- aprender de las críticas,
- encontrar lecciones e inspiración en el éxito de los demás.
Como resultado, alcanza niveles cada vez más altos. Todo esto le proporciona un mayor sentido del libre albedrío.
La investigadora, nos presenta por último cómo afecta dichas mentalidades en todos los órdenes de la vida: en el éxito escolar, los deportes, los negocios, las relaciones sentimentales.

